Silencios que hablan

 

valdeszubiValdés no da la cara. Prefiere refugiarse en el confortable argumentario ideado por el club y que ayer repitió su amigo Iniesta. A RosellTito y Zubi, que salieron en su defensa para frenar el revuelo creado por su desordenada y embarullada salida, los desacreditó negándose a escuchar el ofrecimiento de Zubi. Hay silencios que lo dicen todo y el silencio de Valdés puede estar explicando algunas cosas. Por qué no esperó a la vuelta de Tito de NY, por qué debilitar la conjura de unidad del vestuario entorno a su técnico y por qué no consensuó en el tiempo su legítima despedida sin otros traumas que los necesarios El portero no ha decepcionado y ha ido a su bola. Su marcha la anunció 18 meses antes, teniendo fresco aún el adiós de Pep, abierto a especulaciones, pero a su debida hora.

El silencio de Valdés pone a prueba también la madurez barcelonista. El aficionado sabrá elegir entre recriminar a su portero o practicar la pedagogía de un comportamiento a la altura de las circunstancias. Nadie niega a Valdés su dererecho a decidir su futuro, pero sus vacilaciones ante las esperadas explicaciones le pueden costar una goleada. Sin embargo, todo apunta a que una vez más el Camp Nou dará muestras de madurez y sentido común. El discurrir de la semana será decisivo. No hay duda de que Cesc lanzará hoy otro capote cariñoso a su compañero y que mañana lo hará Jordi Roura. Pero según cuál sea el resultado de la eliminatoria ante el Málaga puede dispararse el malhumor entre el sector menos afín al canterano, o bien la sabia grada puede optar por no enturbiar el ambiente ante la posible perspectiva de una semifinal ante el Madrid.

Fuente

 

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.